jueves, 7 de abril de 2011

CAPITULO 38: ALL ABOUT EVE - LA MALVADA (1950)




La joven manipuladora Eva Harrington, una chica en apariencia ingenua que está deslumbrada por el estrellato, se gana la confianza de Margo Channing, una actriz famosa y, tras encandilar a su cí­rculo de amigos y colegas, consigue asegurarse el puesto de sustituta de Margo. La airada reacción de ésta hace que la crédula Karen Richards la retenga en el campo para facilitar así­ a Eva su gran oportunidad. Finalmente, el carácter traicionero de Eva quedará al descubierto, pero Margo, que ha conseguido conservar el amor del director Bill Simpson, ya se encuentra fuera del alcance de sus maquinaciones. Karen, por el contrario, verá peligrar su matrimonio con el dramaturgo Lloyd Richards, hasta que intervenga el crí­tico Addison de Witt y haga valer brutalmente sus derechos sobre el afecto de Eva. Consagrada como estrella, Eva se convertirá a su vez en el blanco de otra ambiciosa aspirante a actriz.
Al comienzo del film, vemos que Eva (Anne Baxter) es una joven actriz de éxito que acaba de ganar un premio, rodeado de personas envidiosas y resentidas en medio de la ceremonia. Pronto volveremos atrás en el tiempo para conocer las razones por las que Eva triunfa y por qué otros pueden tener hacia ella sentimientos negativos, aunque lleva unos minutos situarse en la historia para poder siquiera imaginar lo que va a suceder después.
Margo Channing (Bette Davis) es una legendaria actriz dedicada en cuerpo y alma a los escenarios de Broadway. Es de carácter fuerte, cí­nica, de gran talento y está enamorada del director Bill Sampson (Gary Merrill). Está acostumbrada a los oropeles del éxito. Cuando su mejor amiga, Karen Richards (Celeste Holm) encuentra a la mayor fan de Margo Channing y la invita a los camerinos de la estrella, ésta parece sentirse a gusto y dispuesta a ayudarla. Pronto, Eva se convertirá en un apoyo esencial en la vida de Margo. Es una dama de compañí­a y secretaria entregada y abnegada. Su dedicación es absoluta y su humildad le hace quedar bien con todo el mundo. Demasiado buena para ser verdad.
Conforme la historia avanza, se va descubriendo que no es oro todo lo que reluce. Poco a poco se va revelando uno de los mayores defectos de Margo, los celos. De la misma manera en que Eva se hace querer por todos aquellos que son importantes para Margo, ésta comienza a sentirse desgraciada. Pero Eva es tan maravillosa que nadie podrí­a imaginarse que estuviese tramando algo sucio.
Y es que en “La Malvada” se produce uno de los más grandes duelos interpretativos de la historia del cine, protagonizado por Bette Davis y Anne Baxter. Margo Channing (Davis) es una consagrada actriz que conoce un dí­a a Eva (Baxter), joven aspirante a estrella y su más fiel admiradora. Margo tomará a Eva como ayudante, para descubrir poco a poco las traiciones de Eva, motivadas por una ambición sin fin.




 “La Malvada” sigue siendo, al día de hoy, estudiado y desmenuzado como uno de los guiones más perfectos de la historia del celuloide. Joseph L. Mankiewicz coronó su carrera con esta creación perfecta desde el lado en que se la mire. Incluso fue el primer guión publicado en forma de libro en la historia del cine. La característica propia de algunos de los personajes le permitió condimentar el diálogo con chispeantes agudezas. Varios de sus personajes nos regalaron líneas de diálogo que se encuentran entre las más citadas del cine, principalmente entre ellas la famosa “Ajústense los cinturones. Va a ser una noche turbulenta”, que es una verdadera joya y es una de esas frases que se incorporan al idioma de todos los días.
Mankiewicz venía de realizar A “Carta a tres esposas” de 1949, que le valió el Oscar al Mejor Director y al Mejor Guión. Cuando estaba considerando su siguiente proyecto llegó a sus manos un cuento publicado en la revista Cosmopolitan, en 1946. El cuento se llamaba “The Wisdom of Eve”, o “La Sabiduría de Eva”. Era una narración inspirada en un episodio de la vida real. La autora, Mary Orr, era la prometida del director de teatro Reginald Denham, quien dirigió a la legendaria actriz austriaca Elisabeth Bergner en The Two Mrs. Carrolls. Una noche en que Denham y Paul Czinner, esposo de Bergner, estaban planeando aspectos de la gira de la obra, Elisabeth le confió a Mary todos los detalles de lo que le había sucedido con una aspirante a actriz, que se había metido en su vida y había hecho estragos en muchos sentidos. Casi todos estos elementos se ven reflejados en la historia y en el film. Con el correr de los años, se reveló la identidad de la verdadera Eve: Martina Lawrence, quien a lo largo de las décadas siguientes intentó desmentir algunos de los aspectos poco halagadores y más patéticos que se incluyeron en el cuento y luego en el film (no olvidemos que en algunos países hispanohablantes el film se llamó “Eva al desnudo”).
Fascinado con la historia, y habiendo padecido en carne propia y recientemente toda la despiadada competencia del mundo de las artes, al verse inmerso en la descarnada batalla de los Oscar, decidió que este material podía servirle como vehículo para expresar más de una opinión de su propia experiencia.




Habrá quienes considerarán, con cierta razón, que los personajes de “La Malvada” son los típicos arquetipos: la estrella insoportable y vitriólica, que ve su carrera en peligro por el correr de los años, su dilema ante un romance con un hombre menor, la amiga incondicional, la asistente o mucama de lengua mordaz, el crítico de teatro sarcástico y tejedor de intrigas, que finalmente es uno de los primeros en descubrir las verdaderas intenciones de la inocente admiradora, y la trepadora que termina mostrando sus colmillos y que no duda en destruir a quien se interponga en su camino a la fama.
Es cierto, ésos son los personajes, pero la perfección de la trama, el poder de entretenimiento de la historia, el diálogo brillante (que ha superado con éxito el correr de los años) y las actuaciones memorables del elenco convierten a “La Malvada” en una joya del Séptimo Arte. En 1998, cuando el “American Film Institute” dio a conocer la lista de las 100 Mejores Películas de la Historia del Cine, “La Malvada” ocupó el lugar 16 del listado. Pero muchos admiradores del buen cine sabemos que está más arriba en la lista, entre las 5 primeras, pero de todas formas no deja de ser un reconocimiento.
El productor del film, Darryl Zanuck quería que Marlene Dietrich hiciese el papel de Margo, que Jose Ferrer fuese Addison y Jeanne Crain interpretase a Eve. A pesar de los actores de renombre que se barajaron para todos los roles, la opinión de Mankiewicz fue determinante en la contratación de Merrill, Holm, Marlowe, Ritter y Sanders. Y en la confirmación de su favorita para el rol de Margo: Claudette Colbert. Cuando se acercaba la fecha de inicio de la filmación (las escenas del teatro debían filmarse primero ya que tenían el teatro Curran contratado por un período determinado), Claudette Colbert tuvo la desgracia de lastimarse la columna durante los últimos días del rodaje de “Three Came Homede” de 1950. Toda su vida lamentó tener que renunciar a desempeñar el papel soñado por toda actriz. La segunda opción de Mankiewicz fue la actriz de teatro Gertrude Lawrence, pero sus exigencias fueron demasiadas. Y finalmente, mal que le pesara a Zanuck, que hacía años no se hablaba con Bette Davis, la elección recayó sobre ella.
Bette Davis, sin poder creer su suerte y esperando que este film reviviera su carrera, se zambulló al rodaje de “La Malvada” inmediatamente de concluida “Payment on Demand” (La egoísta, 1951). El peinado adoptado por Davis, además del vestuario que le diseñó especialmente Edith Head, más la voz ronca resultado de una afección vocal, que debió mantener durante todo el rodaje, alimentaron la mítica historia de que Davis imitó el estilo de Tallulah Bankhead en su desempeño del papel. Al fin y al cabo, Bette había llevado al cine dos obras protagonizadas en el teatro por Tallulah: Dark Victory (Amarga victoria, 1939) y The Little Foxes (La loba, 1941).



Durante el rodaje, bastante lleno de tensión, Bette Davis justificó plenamente la fama de actriz difícil que arrastraba desde siempre. Por lo menos en lo que a sus compañeros de reparto se refiere. Y especialmente las actrices. Tras una mala respuesta de Bette Davis a un saludo de Celeste Holm el primer día, las dos no volvieron a dirigirse la palabra fuera de cámara durante todo el rodaje. Quien también recibió un tratamiento muy despectivo de la estrella fue la joven novata, Marilyn Monroe.
Con los actores, la historia era distinta. Tanto fue así que la realidad copió a la ficción y Bette Davis se casó con Gary Merrill (se divorciaron en 1960). Lo extraño es que durante el rodaje, si bien su única amiga dentro del ambiente era Olivia de Havilland, Bette Davis forjó una duradera amistad con Anne Baxter. Esta amistad sobrevivió incluso a una controversia que bien podemos decir le costó a Bette Davis el Oscar más merecido de su carrera, pero que no ganó.
“La Malvada” se estrenó el 13 de octubre de 1950, con buenas críticas y respuesta del público. En retrospectiva, no se puede imaginar a otra actriz que no sea Bette Davis en el papel. Parecía escrito con ella en mente. Le vino a medida para hacer lujo de todas sus dotes histriónicas. Incluso le permitió desplegar todos los gestos, afectaciones y mohines que la caracterizaron a lo largo de su carrera, y que molestan a los que no la consideran una actriz tan completa, sino uno de esos actores que se interpretan a sí mismos en cada rol: los ojos saltones, la forma cortante de espetar sus líneas, la forma en que sacude la cabeza y esa manera tan peculiar de caminar.
Las actrices elegidas por Mankiewicz no defraudan. Anne Baxter y Celeste Holm, ambas galardonadas con el Oscar a Mejor Actriz de Reparto antes de este film, se meten en sus personajes a la perfección. Anne Baxter maneja con gran talento toda la gama que debe recorrer su personaje: desde la joven inocente e indefensa hasta la artera trepadora, gélida en sus momentos de gloria y con la furia de un animal encerrado cuando se ve acorralada. Thelma Ritter merecería un capítulo aparte. Como Birdie es un modelo digno de perfección. Con una mirada dice mil palabras y cuenta con algunas de las líneas más sarcásticas del guión. En ningún momento se cree la “historia” contada por Eve. Cuando al inicio del filme Eve finaliza su desgarradora narración, Birdie remata: “¡Qué historia! Lo único que faltó fueron los sabuesos mordiéndole el trasero”.
Dejando de lado al exquisito George Sanders, magistral y despiadado como Addison DeWitt, llama la atención que tanto Gary Merrill como Hugh Marlowe en rigor de verdad estén tan sólo correctos. Aquí sí podríamos preguntarnos cuál habría sido el producto final si sus roles hubieran sido tomados por los otros actores que se consideraron candidatos a participar de “La Malvada”. Para el papel de Bill Sampson, por ejemplo, se consideró a William Holden, Montgomery Clift, Glenn Ford y, créase o no, a Ronald Reagan.



Cuando se acercó la época de los premios, todos daban por sentado que el film no pasaría desapercibido en los Oscar. Los Críticos de Nueva York le otorgaron honores al Mejor Film, Mejor Director y Mejor Actriz Protagonista. Cuando se anunciaron las nominaciones para el Oscar de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood, “La Malvada” recibió más nominaciones que ninguna otra película en la historia: 14. Tuvieron que pasar muchos años antes de que Titanic de 1997 igualara este record. Cinco de las nominaciones fueron para el reparto. Bette Davis y Anne Baxter compitieron como Mejor Actriz Protagonista; Celeste Holm y Thelma Ritter como Mejor Actriz de Reparto; y George Sanders como Mejor Actor de Reparto. En aquellos años, los estudios eran los que decidían en qué categoría se presentaba a los intérpretes. Anne Baxter ya había ganado un Oscar como Mejor Actriz de Reparto en The Razor’s Edge - El filo de la navaja de 1946. Obstinadamente, pero no sin razón, Baxter se resistió al intento del estudio de postularla como Actriz de Reparto. Los ejecutivos de 20th Century Fox no dudaban de que en esa categoría se ganaría su segunda estatuilla, y que no pondría en riesgo las posibilidades de que Davis triunfase en la categoría principal, llevándose a casa un tercer Oscar. Es sabido que cuando dos intérpretes de una misma cinta compiten en el mismo rubro, en gran medida se dividen los votos. Y ese año en particular venía extremadamente reñido, ya que se encontraba nominada Gloria Swanson por su gloriosa e hipnótica actuación en “El Ocaso de una Vida”. Ya sin la presencia de Baxter la votación iba a plantearse muy difícil, pero Baxter no cedió. Fue así que los votos se dividieron en forma tan pareja entre las 3 actrices dramáticas que la ganadora sorpresa terminó siendo Judy Holliday, protagonista de la comedia “Nacida Ayer”. La quinta nominada era Eleanor Parker en “Amarga Condena”.
“La Malvada” terminó ganando seis de los 14 premios para los que estaba nominada: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor de Reparto, Mejor Guión Adaptado, Mejor Diseño de Vestuario y Mejor Sonido. Las categorías donde no tuvo suerte fueron Mejor Actriz Protagonista (2), Mejor Actriz de Reparto (2), Mejor Fotografía Fotografía (en blanco y negro), Mejor Dirección Artística (en blanco y negro), Mejor Música y Mejor Montaje. Joseph L. Mankiewicz repitió la hazaña del año anterior, y se convirtió en el único director en la historia de la Academia que recibió el premio al mejor director y al mejor guionista dos años seguidos. Desde entonces, nadie ha repetido este logro.
Casi ninguno de los involucrados en “La Malvada” volvieron a igualar el éxito logrado con esta película. Mankiewicz realizó otros films bien recibidos y Bette Davis volvió a brillar con su composición de otra actriz, pero luego vio cómo su carrera caía en picada. Con ¿Qué pasó con Baby Jane? de 1962) logró su décima y última nominación para el Oscar, pero luego quedo relegada a una seguidilla de cintas de suspenso primero y hechas para televisión después.



Con el correr de los años, “La Malvada” ha ido adquiriendo la altura de un clásico de todos los tiempos. Al igual que “El Ocaso de una Vida” se convirtió en una comedia musical para Broadway: Applause, que en 1970 ganó el premio Tony al Mejor Musical y le trajo mejor suerte a su protagonista, Lauren Bacall. En esa oportunidad, Penny Fuller (Eve) fue a la categoría Actriz de Reparto en Musical, pero no ganó. El libro fue adaptado por Betty Comden y Adolph Green y las canciones contaron con música de Charles Strouse y letras de Lee Adams.
Por una de esas vueltas del destino, cuando el contrato de 18 meses de Lauren Bacall venció, su reemplazo en Broadway no fue Rita Hayworth, la primera elección de los productores, sino la mismísima Anne Baxter. Su buena amiga, Bette Davis, la visitó en el teatro y la felicitó cálidamente. Con este golpe de efecto, se cerró un círculo virtuoso que entrelazaron dos de los personajes más interesantes que Hollywood nos ha dejado, interpretados por dos consumadas actrices.
Es que de lo maravillosa que es “La Malvada”, todos y cada uno de sus aspectos externos e internos funcionan a la perfección. Este film es un milagro, un placer inconmensurable, al que se puede volver a ver una y otra vez porque siempre parece nueva, un despliegue de ingenio y sabidurí­a. Y aunque de entre todos los temas que toca, uno de ellos sea el inquebrantable paso del tiempo, este film alcanza la inmortalidad. Soberbia. Un hito en la historia del cine de Hollywood y a nivel mundial.

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